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Pequeños dolores debidos al embarazo

Durante el embarazo, es habitual experimentar distintos dolores de forma puntual. Estos dolores varían de una mujer a otra: algunas mujeres sufren dolor de espalda; otras, calambres, y otras, dolor en el vientre, simplemente debido al estiramiento de algunos ligamentos de la pelvis. En la mayoría de los casos, estos dolores pueden aliviarse con reposo, acompañado o no de la ingesta de vitaminas.

«Me duele todo»

Pequeños dolores debidos al embarazo
© Jupiter

Dolores abdominales El dolor en el vientre puede resultar angustioso si se confunde con el de las contracciones. La diferencia es que cuando se tiene una contracción duele todo el útero, que adopta la forma de una pelota dura. Sin embargo, en caso de duda, lo mejor es que consultes al médico, que en la mayoría de los casos te tranquilizará. Más de la mitad de las mujeres sufren tirones desde los primeros meses y, a partir del quinto mes, verdaderos dolores a la altura del estómago o de las ingles. Estos dolores pueden estar relacionados con problemas digestivos. Otras veces se deben al estiramiento de los ligamentos y se manifiestan en el bajo vientre y en los costados, en cuyo caso el médico puede recetar vitaminas o relajantes musculares. De todos modos, el mejor alivio es el reposo.
Dolores en la zona de la pelvis En el último trimestre, es posible que sientas unos dolores en la zona del pubis que te molestarán al andar y que podrían deberse a la acción de las hormonas en la pelvis, que provoca una relajación de los ligamentos. Para aliviar este tipo de dolores, puedes consultar a un osteópata.
Dolores en la espalda El dolor de espalda es frecuente a partir del quinto mes, ya que el útero, que ha crecido, tira de la columna vertebral y acentúa la curvatura lumbar. Si practicas algunos ejercicios y nadas de espalda, reforzarás todos los músculos, que ahora están
sometidos a un mayor esfuerzo. Para prevenir este tipo de dolores, siéntate con la espalda bien recta , evita permanecer de pie mucho tiempo y no cargues pesos. A la hora de levantar un objeto pesado, flexiona las piernas en vez de doblar la espalda. El mejor remedio para aliviar el dolor de espalda es descansar en cama y aplicarse calor.
Sin embargo, cuando el dolor empieza en las nalgas y se prolonga desde la parte posterior de la pierna hasta los dedos del pie, suele revelar la existencia de ciática, en cuyo caso es necesario acudir al médico.

Estar en las nubes

Te olvidas las llaves en cualquier sitio, no eres capaz de concentrarte en la lectura, se te quema la comida… ¿Tu memoria te juega malas pasadas de vez en cuando? Tal vez el futuro bebé esté influyendo en tu capacidad de concentración. En realidad, del mismo modo que habita tu cuerpo, también habita tus pensamientos, por lo que no debe sorprenderte que a veces tengas la cabeza en otro lado o estés en las nubes.
Incluso es posible que no te reconozcas en algunas de tus reacciones. De este modo, con la sensibilidad a flor de piel, vives la espera a tu manera.

Senos muy sensibles

La mayoría de las mujeres tienen los senos muy sensibles durante los tres primeros meses del embarazo y en ocasiones sienten picores, punzadas o dolores en los pezones.
Todas estas incomodidades se deben al desarrollo del pecho. Para mitigar las molestias, empieza cambiando de talla de sostén y procura que el tejido sea de algodón, ya que produce menos irritaciones que las fibras sintéticas. Si notas dolor en el pezón al aplicarte cremas o lociones, es mejor que no lo masajees. No existen soluciones milagrosas: con un poco de paciencia, la situación mejorará.
La aparición de un líquido amarillento Si a partir del tercer trimestre tus pezones segregan un líquido amarillento, el calostro, puedes ponerte un disco protector en el interior del sostén. Si has decidido dar el pecho, esta sustancia constituirá el alimento de tu bebé durante los tres primeros días.

Calambres y hormigueos

Calambres en las piernas y en las pantorrillas Suelen producirse por la noche, cuando se está acostada. Si el dolor te despierta, tu compañero puede ayudarte a aliviarlo masajeando la pantorrilla de abajo hacia arriba, al mismo tiempo que mantiene tu pierna bien estirada y con los dedos de los pies mirando hacia ti. En caso de que los calambres sean frecuentes, es posible que tu médico te recete vitamina B6 y magnesio (presente sobre todo en el chocolate negro).

Dolor en los dedos por la noche En el tercer trimestre es posible que sientas hormigueos y dolor en los dedos de las manos, especialmente por la noche. Se trata del «síndrome del túnel carpiano», provocado por la compresión de un nervio de la muñeca. Cuando la aparición de estos síntomas se asocia al embarazo, no existe ningún tratamiento en particular. Una forma de aliviarlos es colocar la mano encima de la almohada para que permanezca en alto.
Las molestias desaparecerán por completo después de dar a luz.

Publicado el 12/02/2010Comentar



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