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Primer trimestre de embarazo

El signo más espectacular del embarazo es la ausencia de la menstruación. Algunas mujeres tienen «falsas menstruaciones», es decir, sangran en el período en el que supuestamente se produciría la menstruación debido a la implantación del huevo.

Los primeros catorce días

Primer trimestre de embarazo
© Jupiter

Mientras esperas la llegada de la menstruación, es probable que no te fijes en algunos pequeños detalles que más tarde te vendrán a la memoria, cuando tengas ante ti el resultado positivo del test de embarazo. Seguramente ya te encontrarás en la tercera o cuarta semana del embarazo cuando se hagan evidentes estos signos, que ya formarán parte de tu vida diaria y la habrán transformado.

Tu cuerpo empieza a cambiar.

Tus senos aumentan de volumen, por lo que deberás aplicarles crema hidratante a partir del segundo mes para evitar la aparición de estrías, teniendo en cuenta que en el primer trimestre es cuando más aumentan de tamaño. Los pezones se vuelven más prominentes tras las primeras semanas, la areola se vuelve más oscura, se hincha, y se hacen visibles unas pequeñas protuberancias, los tubérculos de Montgomery.
Empiezas a ganar peso, básicamente para acumular reservas de grasas que más tarde te permitirán obtener la energía necesaria. También es posible, aunque menos frecuente, que pierdas peso; si éste es tu caso, no debes preocuparte, ya que el embrión obtiene de tu cuerpo todo lo que necesita. Tu sentido del olfato está mucho más desarrollado y, del mismo modo que percibes más fácilmente aromas agradables como los de las flores, es posible que otros olores que hasta entonces no te molestaban, por ejemplo los de determinados alimentos, ahora te produzcan náuseas.

Cambios menos evidentes.

El útero empieza aumentar de tamaño desde el principio del embarazo.
Después del primer mes y medio su tamaño es el de una naranja, y a los tres meses el de un pomelo. Los vasos sanguíneos de la madre se dilatan para poder aportar el alimento necesario al desarrollo del feto, y el volumen de la sangre aumenta, pasando de los 4 a los 5 o 6 litros. Por último, el ritmo cardiaco se acelera y el débito cardiaco aumenta entre un 30% y un 50%. Esto significa que tu corazón late más deprisa, ya que debe bombear más sangre, y todo el sistema cardiovascular se adapta a estos esfuerzos complementarios.

Pueden aparecer algunas molestias

Varían de una embarazada a otra e incluso de un embarazo a otro, para sorpresa de la mujer. Estas molestias pueden aparecer en distinto grado o incluso no existir, y entre estos dos extremos puede darse una gran variedad de posibilidades.
Es posible que tengas náuseas o vómitos, que te sientas más cansada de lo habitual e incluso agotada, y que un paseo de 5 km en bicicleta te parezca toda una odisea.
Durante el día tendrás más ganas de dormir, así que intenta tomarte más tiempo para descansar. Algunas mujeres tienen los senos hinchados, sensibles e incluso doloridos.
Dado que el útero oprime la vejiga, quizás necesites orinar con mayor frecuencia e incluso tengas que levantarte por la noche. También puedes padecer vértigos o mareos.

No te desesperes

Las náuseas o los vómitos, el malestar y la fatiga duran como máximo hasta el final del primer trimestre. Además, son signos de un desarrollo normal del embarazo.
Por último, es posible que empieces a sufrir estreñimiento, en cuyo caso deberás adoptar algunas medidas dietéticas, como beber dos litros de agua al día o comer ciruelas. Durante este período, no es extraño que tengas la sensibilidad a flor de piel, que te pongas a llorar por cualquier cosa y que no siempre te sientas bien contigo misma.

El bebé empieza a moverse.

Durante el primer trimestre no notarás los movimientos de tu hijo porque todavía es demasiado pequeño. A veces, este período se hace eterno. Sabes que estás embarazada, el test de embarazo ha dado positivo, no tienes la menstruación, te sientes cansada y tienes náuseas, pero tu vientre todavía no ha crecido y no sientes ningún movimiento del bebé, todo lo cual puede resultar frustrante. Así pues, esperas con impaciencia las visitas al médico y la primera ecografía para poder confirmar tu embarazo y para que te digan que todo transcurre con normalidad.
Una mujer que ya ha estado embarazada es capaz de notar antes los movimientos del bebé: a los cuatro meses en el primer embarazo, y a los tres meses y medio o incluso
antes en el siguiente. Mantente atenta a tu cuerpo: al principio notarás una especie de burbujeo o ruido intestinal. Las mujeres no tardan en sentir la presencia del futuro bebé, pero no acaban de creerse que se trate de sus movimientos.

Publicado el 12/02/2010Comentar


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