Inicio  
  
  
   Desarrollo del niño de los 2 a los 3 años
Buscar

Servicios
  • Listas de boda
Evolución del niño de 1 a 3 años
Commentar

Desarrollo del niño de los 2 a los 3 años

A los 2 años, el niño corre con dominio de la dirección, salta, baila, se encarama a los sitios, y sube y baja las escaleras. Va en triciclo, juega con destreza a la pelota, participa en la vida familiar... Pero sería una imprudencia confiar demasiado en él: ¡es capaz de cualquier cosa!

Desarrollo del niño de los 2 a los 3 años
© Thinkstock

Se le debe vigilar, puesto que está en la edad en la que se producen la mayoría de los accidentes domésticos.
La vida diaria se vuelve más agradable, en especial a la hora de comer. Pero el niño todavía no ha resuelto sus contradicciones: quiere «hacerlo todo solo» y reclama sin cesar la ayuda y la presencia de sus padres. Sin embargo, aunque todavía no domina lo que siente en su interior, empieza a tener una relación más tranquila con ellos, a comprender lo que se espera de él y a saber lo que está permitido y lo que está prohibido.
Descubre realmente a los demás niños, pero sigue siendo muy posesivo y se muestra agresivo con facilidad.
Todavía prefiere jugar solo o con un adulto. Le gustan las actividades motoras, pero también le empiezan a complacer los juegos más reflexivos (rompecabezas sencillos, juegos de construcción). Participa en la narración de un cuento y comprende el sentido de ciertas imágenes.

Los progresos en el lenguaje

Entre los 2 años y los 2 años y medio, el lenguaje del niño progresa. Su vocabulario se enriquece día a día y las frases se vuelven más exactas y explícitas.
Sin embargo, una vez más, la evolución varía mucho de un niño a otro. A los 2 años, hay niños que pronuncian correctamente las palabras y construyen frases con un verbo, mientras que otros hablan durante mucho tiempo como un bebé. También los hay más parlanchines que otros. Si el niño efectúa incorrecciones lingüísticas, no se le debe insistir demasiado, ya que se corre el riesgo de desanimarle; pero una complacencia excesiva acentuaría los errores. A esta edad, resulta fundamental que consiga un buen nivel de comprensión. Continúe dialogando con él. Un día, sus frases le sorprenderán por su originalidad y exactitud: de un sólo golpe le mostrará lo que su memoria y su inteligencia han conseguido.

De los 2 años y medio a los 3 años

A los 2 años y medio, el niño, que ya domina su cuerpo, ha aprendido a detectar ciertos peligros, pero sigue siendo imprevisible: conviene seguir alerta.
Tras el año agitado que acaba de pasar, en el que se ha sentido dividido entre la necesidad de autonomía y la necesidad de seguridad, ahora se muestra más tranquilo.
También tiene menos rabietas y se vuelve accesible al razonamiento, lo que no le impide oponerse a la autoridad de los padres.
Los problemas relacionados con el sueño no siempre se han resuelto ya a esta edad. Es aconsejable dedicarle un rato privilegiado antes de acostarlo, contarle lo que se ha hecho durante el día, pedirle que les explique aquello que ha hecho él o leerle un libro. Le encantan los cuentos.
Se interesa por el dibujo y la pintura. Resuelve rompecabezas de pocas piezas, le gustan los juegos de construcción y se inventa historias. A pesar de que todavía suele jugar solo, empieza a dialogar con los niños de su edad, a dejarlos participar en sus juegos.
Poco antes de los 3 años, adquiere conciencia de su sexo. Según se trate de un niño o de una niña, empezará a comportarse de forma distinta con sus padres y compañeros. Sus juegos se diferencian.
Cada vez habla mejor y puede enunciar varias ideas seguidas. Ya ha dejado de designarse utilizando su propio nombre. Hace preguntas y quiere obtener respuestas, las escucha y las comprende. Poco a poco retiene y memoriza gran cantidad de palabras y de conceptos.

Comprender y hablar

Antes de saber hablar, el niño comprende lo que le dicen sus seres próximos e intenta imitar sus gestos y sus entonaciones. Es aconsejable hablar con el niño desde su más tierna edad: de este modo, poco a poco descubre el significado y memoriza las palabras y las frases que un día formarán su lenguaje. Aun antes de que empiece a hablar, coméntele las experiencias que comparten. Léale libros de ilustraciones. Cuéntele historias. Cuando empiece a hablar, responda a su necesidad de diálogo.

Publicado el 02/06/2010Comentar


Más información sobre este tema:


Newsletter


ciao
Foro Embarazo

El test destacado

¿Serás una buena madre?

Test Embarazo y Bebé

¿Serás una buena madre?

Calcula tu fecha de parto